Scottsdale, Arizona - La sepsis, también conocida como septicemia, es una complicación potencialmente mortal que deriva de una infección. La sepsis se produce cuando las sustancias químicas liberadas en el torrente sanguíneo para combatir la infección provocan una reacción inflamatoria en todo el cuerpo. La inflamación puede, entonces, desencadenar una avalancha de cambios capaces de dañar varios órganos y provocar su insuficiencia.

Cuando la sepsis deriva en choque séptico, la presión arterial desciende drásticamente y puede llevar a la muerte.

Cualquier persona puede desarrollar sepsis, pero es más frecuente y peligrosa en las personas mayores y en quienes tienen debilitado el sistema inmunitario. La probabilidad de sobrevivir aumenta cuando la sepsis se trata pronto, generalmente con antibióticos y grandes cantidades de líquidos intravenosos.

Síntomas

Muchos médicos consideran que la sepsis es un síndrome de tres etapas, que comienza con septicemia para luego avanzar a sepsis grave y finalmente a choque séptico. El objetivo es tratar la sepsis en la primera etapa, antes de que se torne más peligrosa.

Sepsis o septicemia

Para confirmar el diagnóstico de sepsis, el paciente debe presentar al menos dos de los siguientes síntomas, además de una infección probable o confirmada:

  • Temperatura corporal mayor de 101 °F (38,3 °C) o menor de 96,8 °F (36 °C)
  • Frecuencia cardíaca de más de 90 latidos por minuto
  • Frecuencia respiratoria de más de 20 respiraciones por minuto

Sepsis grave

El diagnóstico cambiará a sepsis grave cuando el paciente también presenta al menos uno de los siguientes signos y síntomas, que indican la posible insuficiencia de un órgano:

  • Reducción considerable en la cantidad de orina excretada
  • Cambios abruptos en el estado mental
  • Disminución en el recuento plaquetario
  • Dificultad para respirar
  • Anomalía en la función de bombeo del corazón
  • Dolor abdominal

Choque séptico

Para confirmar el diagnóstico de choque séptico, el paciente debe presentar signos y síntomas de sepsis grave más presión arterial extremadamente baja que no responde bien a la terapia de rehidratación simple.

Cuándo consultar al médico

La mayoría de los casos de sepsis se producen en pacientes hospitalizados. Las personas que se encuentran en terapia intensiva son particularmente vulnerables al desarrollo de infecciones, que luego pueden derivar en sepsis. Si padeces una infección o presentas signos y síntomas de sepsis después de una cirugía, hospitalización o infección, busca atención médica de inmediato.

Causas

Si bien cualquier tipo de infección, sea bacteriana, viral o fúngica, puede provocar sepsis, las de mayor posibilidad son:

  • Neumonía
  • Infección abdominal
  • Infección renal
  • Infección del torrente sanguíneo (bacteremia)

La incidencia de sepsis parece aumentar en los Estados Unidos y las causas pueden incluir:

  • Envejecimiento de la población. Los estadounidenses viven más tiempo y eso aumenta las cantidades dentro de los grupos etarios de mayor riesgo, que son las personas mayores de 65 años.
  • Bacterias resistentes a los medicamentos. Muchas bacterias pueden resistir los efectos de los antibióticos que anteriormente las mataban. Estas bacterias resistentes a los antibióticos, a menudo, constituyen el origen de las infecciones que desencadenan sepsis.
  • Sistema inmunitario debilitado. Más estadounidenses viven con sistemas inmunitarios debilitados a consecuencia del VIH, de tratamientos contra el cáncer o de medicamentos para trasplante.

Factores de riesgo

La sepsis es más frecuente y peligrosa si:

  • Eres muy joven o muy mayor
  • Tu sistema inmunitario está comprometido
  • Ya te encuentras enfermo y, lo más frecuente, es en la unidad de cuidados intensivos de un hospital
  • Tienes heridas o lesiones, como quemaduras
  • Te colocaron dispositivos interiores, por ejemplo catéteres intravenosos o sondas respiratorias

Complicaciones

La sepsis varía de leve a más grave y, a medida que empeora, el flujo de sangre hacia los órganos vitales, como el cerebro, el corazón y los riñones, se deteriora. La sepsis también ocasionar la formación de coágulos sanguíneos en los órganos, así como en los brazos, las piernas y los dedos de pies y manos, lo que lleva a distintos grados de insuficiencia orgánica y muerte de los tejidos (gangrena).

La mayoría de las personas se recupera de una sepsis leve, pero la tasa de mortalidad para el choque séptico bordea el 50 por ciento. Además, un evento de sepsis grave puede aumentar el riesgo de futuras infecciones.

Diagnóstico

El diagnóstico de sepsis puede ser difícil porque sus signos y síntomas también son producto de otros trastornos. Por ello, los médicos suelen pedir una serie de pruebas para tratar de identificar la infección oculta.

Análisis de sangre

Se extraerá una muestra de sangre de dos sitios diferentes y se las examinará en busca de:

  • Indicios de una infección
  • Problemas de coagulación
  • Funcionamiento anómalo del hígado o los riñones
  • Menor disponibilidad de oxígeno
  • Desequilibrios de electrólitos

Otros análisis de laboratorio

Según los síntomas, el médico también podría pedir exámenes de uno o más de los siguientes líquidos corporales:

  • Orina. Si el médico sospecha hay una infección urinaria, es posible que desee examinar la orina para buscar bacterias.
  • Secreción de la herida. Si tienes una herida que parece infectada, examinar una muestra de la secreción de la herida puede ayudar a mostrar qué tipo de antibiótico ofrecería mejores resultados.
  • Secreciones respiratorias. Si toses y expulsas mucosidad (esputo), es posible que se examine para determinar qué tipo de microbio provoca la infección.

Diagnósticos por imágenes

Si no se sabe claramente cuál es el sitio de la infección, es posible que el médico solicite uno o más de los siguientes diagnósticos por imágenes:

  • Radiografías. Las radiografías utilizan niveles bajos de radiación y son excelentes para visualizar problemas en los pulmones.
  • Tomografía computarizada (TAC). Las infecciones en el apéndice, el páncreas y los intestinos son más fáciles de ver en las tomografías computarizadas. Esta tecnología obtiene radiografías desde diversos ángulos y luego las combina para generar cortes transversales de las estructuras internas del cuerpo.
  • Ecografía. Esta tecnología utiliza ondas sonoras para proyectar imágenes en tiempo real en un monitor de video. Las ecografías pueden ser particularmente útiles para verificar si hay infecciones en la vesícula o los ovarios.
  • Imágenes por resonancia magnética (IRM). Las resonancias magnéticas son útiles para identificar infecciones en los tejidos blandos, por ejemplo abscesos en la columna vertebral. Esta tecnología utiliza ondas de radio y un campo magnético potente para producir imágenes transversales de las estructuras internas.

Tratamiento

Tratar de forma temprana y agresiva aumenta la posibilidad de sobrevivir la sepsis. Las personas que padecen sepsis grave necesitan recibir control estrecho y tratamiento en la unidad de cuidados intensivos de un hospital. Si tienes sepsis grave o choque séptico, posiblemente sea necesario tomar medidas para salvarte la vida, estabilizar la respiración y la función cardíaca.

Medicamentos

El tratamiento de la sepsis requiere gran cantidad de medicamentos, entre ellos:

  • Antibióticos. El tratamiento con antibióticos debe comenzar de inmediato, durante las primeras seis horas o antes. Al principio recibirás antibióticos de amplio espectro, que surten efecto con una gran cantidad de bacterias. Los antibióticos se administran por vía intravenosa.

Una vez que el médico tenga los resultados de los análisis de sangre es posible que cambie a un antibiótico diferente, que sea más adecuado para la bacteria específica que provoca la infección.

  • Vasopresores. Si la presión arterial permanece muy baja, incluso después de la administración líquidos intravenosos, es posible que recibas un medicamento vasopresor para constreñir los vasos sanguíneos y ayudar a aumentar la presión arterial.

Otros medicamentos que tal vez se te administre son dosis bajas de corticosteroides, insulina para mantener estables los niveles de la glucosa sanguínea, fármacos que modifican las respuestas del sistema inmunitario, así como analgésicos o sedantes.

Atención médica de apoyo

Las personas con casos de sepsis grave suelen recibir atención médica de apoyo, que incluye oxígeno y gran cantidad de líquidos intravenosos. Según la afección, es posible que necesites una máquina que te ayude a respirar o una máquina de diálisis para la insuficiencia renal.

Cirugía

Es posible que se necesite una cirugía para eliminar las fuentes de infección, como las acumulaciones de pus (abscesos).