Rochester, Minnesota - La neutropenia es una afección en la que alguien tiene muy pocos neutrófilos. Los neutrófilos son un tipo de glóbulo blanco y ayudan al cuerpo a combatir infecciones, especialmente las producidas por bacterias. Las personas que tienen neutropenia corren más riesgo de contraer varias infecciones. En los bebés y los niños pequeños con neutropenia, esas infecciones suelen afectar los oídos, la boca, los pulmones, los senos paranasales, la garganta y las vías urinarias.

A fin de controlar adecuadamente la neutropenia, es importante conocer su causa, pues varias enfermedades y afecciones pueden derivar en neutropenia. Haga una cita para que un hematólogo pediátrico (proveedor de atención médica especializado en trastornos de la sangre infantiles) evalúe más a fondo a su hijo para descubrir la razón de la neutropenia. Ese profesional la ayudará a decidir cuál es el tratamiento más adecuado.

Los neutrófilos son producidos por la médula ósea, aquel tejido esponjoso que está dentro de los huesos largos. El nivel normal de neutrófilos en los niños varía según la edad. En los niños de un año, se considera neutropenia cuando el total de neutrófilos es menor a 1500. Un total de menos de 500, como es el caso de su hijo, lo coloca en un riesgo bastante más elevado de contraer infecciones.

A fin de determinar la causa de la neutropenia de su hijo, es importante primero determinar si es debida a mayor destrucción de los neutrófilos (por ejemplo, a consecuencia de un trastorno inmunitario) o proviene de una disminución en la producción de neutrófilos. La disminución en la producción de neutrófilos puede ser consecuencia de un problema congénito en la médula ósea, de una deficiencia nutricional o de otra afección que le impide a la médula ósea producir suficiente cantidad de neutrófilos.

La neutropenia también puede deberse a la administración de ciertos medicamentos, especialmente de antibióticos y otros fármacos que sirven para combatir infecciones.

En algunos casos, especialmente cuando la neutropenia se presenta en niños pequeños, el problema puede ser producto de una mutación genética. Ese tipo de trastorno se conoce como neutropenia crónica grave. Existen varias categorías de neutropenia genética, entre ellas, la neutropenia congénita, también conocida como síndrome de Kostmann, la neutropenia cíclica y la neutropenia autoinmunitaria.

Para descubrir lo que causa la neutropenia del niño, probablemente sea necesario hacerle varios exámenes, tal como más análisis de sangre y una evaluación de la médula ósea. Si el proveedor de atención médica del niño sospecha que existe un componente genético en el trastorno, entonces lo adecuado sería hacer exámenes genéticos. En ciertas ocasiones, no es posible descubrir una causa clara para la neutropenia, ni siquiera después de examinar exhaustivamente la situación. En tales casos, el trastorno se conoce como neutropenia idiopática.

Cuando la evaluación descubre un trastorno oculto que provoca la neutropenia, el tratamiento de ese problema puede ayudar a recuperar los neutrófilos y a disminuir el riesgo de infección. A veces, el tratamiento con un medicamento llamado factor estimulante de colonias de granulocitos (GCSF, por sus siglas en inglés) también puede ayudar al cuerpo a restablecer la provisión de neutrófilos.

Si se le diagnosticara neutropenia crónica grave a su hijo, existe un registro internacional para las personas que sufren ese trastorno. Si se acepta al niño y su nombre ingresa al registro, puede recibir gratuitamente el tratamiento con el factor estimulante de colonias de granulocitos. Si desea más información, visite el sitio web del Registro Internacional para Neutropenia Crónica Grave en www.depts.washington.edu/registry.

Hable con un hematólogo pediátrico para evaluar la neutropenia de su hijo. Recopilar más información acerca de la afección del niño, especialmente sobre la causa, le permitirá estar más preparada para tomar decisiones informadas respecto a la mejor manera de proseguir.

Dra. Carola Arndt, Hematología y Oncología Pediátricas de Mayo Clinic en Rochester, Minnesota.